Presentación

Antecedentes

> Objetivos <

¿Cómo?

Súmate al reto

Garantías

Ya colaboran

Objetivos

Para conseguir que todos los que practicamos judo en Madrid nos sintamos identificados con el objetivo, hemos seleccionado un proyecto adecuado a nuestras posibilidades, tanto en presupuesto como en su propio contenido y que detallamos a continuación.

Proyecto Agua - República Dominicana

Este proyecto pretende fortalecer el papel de la mujer dominicana como promotora del desarrollo comunitario, así como su responsabilidad en la salud familiar y protección del medio ambiente.

Para ello se quiere aumentar la participación activa de las mujeres en la gestión del agua y el saneamiento ambiental en las comunidades rurales y contribuir a la mejora de las condiciones de salud y de calidad de vida de unas 5.730 personas (677 familias), aumentando tanto la cantidad y calidad del agua, como las infraestructuras de saneamiento básico. Para asegurar la viabilidad del proyecto se pretende involucrar a los beneficiarios en la elaboración, ejecución y gestión del proyecto.

En este sentido se construirán sistemas de agua potable y letrinas en las comunidades de los Municipios de Cotuí, La Mata, Fantino, Cevicos y Castillo, de las provincias de Sánchez Ramírez y Duarte R.D, en la República Dominicana, que permitirán el abastecimiento de agua potable y la dotación de infraestructuras de saneamiento básico (letrinas) con el objetivo de reducir las enfermedades provenientes del consumo de aguas contaminadas y la carencia de infraestructuras de saneamiento básico.

Se capacitarán y crearán “Comités Comunitarios de Agua y Salud” (CCAS) y comités de infraestructuras de saneamiento básico, responsables de la gestión y el mantenimiento de los sistemas. A su vez, estos Comités permitirán el fortalecimiento del papel de las organizaciones de mujeres mediante su participación activa de estos colectivos en los CCAS.

El objetivo es construir un sistema de agua potable para 136 familias de una comunidad campesina evitando así la transmisión de importantes enfermedades, mejorando por tanto, su salud y calidad de vida. Para hacer efectivo este proyecto el monto necesario asciende a 27.200€. Con dicho importe se construirían 5 pozos que abastecerían a las 136 familias señalas. Los sistemas de canalización de aguas abastecen a la población y garantizan el acceso a agua potable a mujeres y niños. Con tu aportación contribuirás a la mejora sanitaria de estas familias y sus comunidades.

Trabajo con entidades locales

ARCO La Cabirma es una institución sin animo de lucro bajo las regulaciones de la ley 520 d/f 20 de Julio del año 1920. Fue incorporada mediante el decreto presidencial  # 337-00 del mes de Julio del año 2000.

En octubre del 1988, InterAide (institución francesa de cooperación internacional) comenzó a trabajar en la zona de Cotuí construyendo infraestructuras hidráulicas. ARCOC se creó como ONG local autónoma en 1998 bajo el apoyo de InterAide, como resultado de un proceso de transferencia de la filosofía y actividades de la organización francesa a los técnicos locales. De esta forma se ha mantenido tanto la plantilla de recursos humanos como la sede principal, y se están continuando los programas que InterAide ejecutaba en la zona a la vez que se están incorporando otros nuevos, como es el caso de éste que estamos presentando. En la actualidad, InterAide sigue acompañando la labor de ARCOC mediante una colaboración técnica sólida y de alta confianza

ARCOC tiene como finalidad la promoción de acciones que tiendan a propiciar el desarrollo integral de las personas y comunidades mas necesitada.

La República Dominicana en datos

La República Dominicana posee una superficie territorial de 48.670,82 km²; tiene 30 provincias, 15 municipios y distritos municipales y 715 secciones. A su vez, esas secciones se dividen en miles de parajes que forman las pequeñas comunidades rurales. Para situarnos en la realidad general del país es interesante analizar algunos datos extraídos del Informe de Desarrollo Humano del 2004 publicado por el PNUD, en el que la República Dominicana se sitúa en el puesto 98 de la clasificación por países. La población del país asciende a 8,6 millones de habitantes, siendo el 58,9 % de los mismos población urbana. El 32,5 % de esta cifra es población menor de 15 años y el 4,6 % tiene 65 años o más. Para esta población, la probabilidad de no sobrevivir hasta los 40 años se sitúa en un 14,6 %.

El Producto Interior Bruto (PIB per cápita) se sitúa en 6.640 $. La economía dominicana descansa sobre sectores muy frágiles: el turismo de playa (con un millón de turistas anuales); la industria manufacturera (con la instalación de zonas francas) y las remesas que envían los dominicanos que viven en el exterior, principalmente en Nueva York, donde se ubica a más de un millón y medio de dominicanos. Los principales mercados para la exportación son Estados Unidos, Holanda y Bélgica.Según el PNUD (2004), en el año 2001 los porcentajes de la población pobre e indigente en la República Dominicana, se situaban en torno a un 29,2 % los pobres y en un 10,9 % los indigentes. La tasa de desempleo urbano estaba en torno al 16,6 % en el año 2003, desagregada por sexo se sitúa en el 9 % para los hombres y cercano al 21 % para las mujeres. Datos del año 2000 señalan que el 42,6 % de la fuerza laboral urbana se encontraba trabajando en el sector informal, de los cuales el 7,8 % eran asalariados no cualificados, el 4,1 % empleados domésticos y el 30,7 % trabajadores por cuenta propia.

En la República Dominicana la pobreza tiene cara de madre joven soltera del área rural o de barrios periféricos de las ciudades. Las mujeres tienen que asumir desde jóvenes la jefatura del hogar, dada la irresponsabilidad de los hombres dominicanos con respecto a los hijos que van dejando en el camino de sus múltiples relaciones.  El 18,8 % de las adolescentes dominicanas entre 13 y 18 años ya han dado a luz (Deneulin y Mella, 2002). Esta realidad se acentúa en los sectores más pobres y en las zonas rurales. Hay que tener en cuenta que las mujeres reciben un 25 % menos de ingreso (PNUD, 2004) que los hombres y que las familias pobres tienen normalmente más hijos. En las zonas rurales se puede observar una mayor concentración de mujeres jefas de familia en los hogares más pobres. La pobreza de las mujeres puede entenderse también como un problema de identidad. Por patrones culturales estereotipados, se es más pobre por el mero hecho de ser mujer.

En relación a la salud, el sistema dominicano presenta los mismos rasgos y déficit del sistema educativo, el 11 % de los niños y niñas menores de 5 años sufre de desnutrición crónica y el 6 % tiene un peso insuficiente para su edad (Deneulin y Mella, 2002). La tasa de mortalidad infantil alcanza el 4,3 %. Esta cifra supera al promedio de América Latina que se sitúa en el 3,3 %. La esperanza de vida al nacer es de 66,7 años, mientras que en el resto de América Latina se sitúa en torno al 70,5 años (PNUD, 2004). Tal y como sucede con los gastos públicos en educación, los gastos públicos en salud son muy bajos y el servicio de mala calidad. De estos gastos, sólo el 13,8 % están destinados a la salud básica, mientras que el 74 % de los mismos se destinan a los hospitales y los servicios preventivos de salud sólo reciben el 7 % del total (Deneulin y Mella, 2002).La forma particular de solucionar los problemas de salud ha sido también similar a los de educación. Los sectores de mayor ingreso cuidan su salud en lujosas clínicas privadas o viajan a hospitales de Estados Unidos. Para los sectores de menor ingreso la situación se complica, ya que para obtener un servicio médico privado deben contar con sumas de dinero muy superiores a sus ingresos. Normalmente, las familias tienen que solicitar préstamos o vender bienes para hacer frente a los gastos de hospitalización