El sábado
25 y domingo 27 de octubre tuvo lugar en las
instalaciones del Consejo Superior de Deportes, en Madrid
el Curso Nacional de Nihon Tai-Jitsu organizado por el
Departamento de esta disciplina de la Federación
Madrileña de Judo y Deportes Asociados.
El curso, que contó
con la asistencia de unos sesenta taijitsukas llegados
de puntos tan diversos de la geografía española
como Asturias, Cataluña, Extremadura, Andalucía,
Castilla-La Mancha y Madrid, fue impartido por el Maestro
Roland Hernaez, Hanshi, Cinturón Negro 10º
Dan y presidente de la Federación Mundial de Nihon
Tai-Jitsu, quien a lo largo de la jornada del sábado,
como es habitual en él, repasó algunos aspectos
relacionados con los fundamentos de este arte marcial
y la necesidad de no descuidar la práctica del
kihon-waza: atewaza, taisabaki, uke waza, te hodoki, son
algunos de los elementos sobre los que se cimientan las
técnicas superiores. En la propia etimología
de kihon-waza encontramos el por qué: La expresión
“kihon” se encuentra únicamente en
las artes marciales. Es traducida de modo literal por
kihon (base - principio - fundamento). El kihon es siempre
un punto de partida y waza (arte - técnica).
El kihon-waza son las
técnicas de base, a condición de dar a la
palabra base su sentido japonés: “con lo
que se debe comenzar y a lo que se volverá sin
cesar y en lo que no podrá jamás alcanzarse
el perfeccionamiento”.
Después, llegó
el momento para entrenar ejercicios aplicados contra agarres
“dori waza”, pudiendo practicar y, dentro
de lo posible, perfeccionar nuestras respuestas ante presas
de frente (mae) y por la espalda (ushiro). Posteriormente,
trabajamos “shime waza” (estrangulamientos)
y, más tarde, practicamos un juego de competición
basado en randori en círculo o mawari kumite en
la que tres personas que realizan el papel de uke atacan
a tori sobre una serie de técnicas preestablecidas
y en la que los participantes van intercambiando los papeles.
La mañana del domingo
se dedicó en su primera parte a “tanto dori”
o defensa contra cuchillo”, y el maestro, haciendo
gala de su mejor humor, aprovecho la ocasión para
recordar que ante un adversario armado, especialmente
si como se dice en el mundo taurino: “apunta maneras”
la mejor defensa es una buena retirada; otra cosa es que
no siempre sea posible esto y entonces, claro, debemos
recurrir a toda nuestra capacidad física, recursos
técnicos e inteligencia para solventar la situación
de manera mejor posible, por supuesto, para nosotros,
En este apartado, Roland hizo hincapié en la necesidad
de rentabilizar la utilización del tai sabaki (esquiva),
conducir la situación a la distancia corta manteniendo
el contacto con nuestro agresor, evitar los tiempos muertos
y, en cualquier momento, conservar el control sobre el
arma blanca.
Por último, trabajamos
Yori No Kata, un viejo kata tradicional de la escuela
de Minoru Mochizuki, la Yoseikan, que se basa en un continuo
ajuste de acción-reacción y la alternancia
de los roles de uke y tori. Es un kata clásico
que evoca un posible combate entre dos guerreros samurai
con armadura. Lo que hace especialmente interesante a
este kata es que, técnicamente no es un kata complejo,
pero, en el plano motriz, exige una coordinación
perfecta con tu compañero y mantener una cadencia
rítmica que va de lo lento a lo rápido para
volver nuevamente a un movimiento pausado y armónico.
En conclusión.
Ha sido este un curso en el que una vez más hemos
podido compartir los conocimientos del maestro Roland
Hernaez y, sobre todos, disfrutar de la compañía
de los buenos amigos allí presentes: Darío
Dossío, Agustín Martín, Alfonso Arboledas,
Javier Moreno, Javier García-Rovés, José
Manuel Navarro, Manuel Alvarado, Emilio Pérez,
Sergio Moreno, Enrique Lorenzo, Nuria Presas... y tantos
otros que siempre te hacen agradable el entrenamiento,
te brindan su ayuda y con toda la naturalidad te hacen
más agradable aprender.
Javier Fernández-Bravo
del Prado